viernes, 26 de julio de 2013

Posted by Elena Díaz On 16:00

Como ya puse de manifiesto en la bienvenida al blog, este verano supone una etapa de transición en mi vida. He acabado un ciclo y pronto comenzaré otro que, sinceramente, me asusta más que el primero y siempre que ocurre esto nos asaltan muchísimas dudas ¿podré con ello? ¿estoy preparada?... Por eso hoy me he decidido a escribir sobre algunos aspectos que pueden ayudarnos a afrontar estas situaciones.  
Muchas veces hemos oído hablar de la fórmula del éxito, y aunque no existe un método matemático que nos permita un triunfo rotundo, y si bien es cierto, la suerte suele ser uno de los factores siempre influyentes en este aspecto (siempre se ha dicho que hay que estar en el sitio adecuado, en el momento oportuno), junto a ella ciertas habilidades pueden influir en decisiones trascendentales en nuestro ámbito profesional, social o, incluso familiar y voy a hacer hincapié en algunas de las que considero más importantes.
La MOTIVACIÓN: Es necesario marcarse objetivos. Sólo la persistencia y el convencimiento de querer ir mejorando y alcanzar las metas que nos propongamos nos ayudarán a conseguirlas.
Consejo: búscate una frase que te aliente a seguir adelante. Cuando estés decaído repite la frase recordando por qué estás haciendo lo que estás haciendo, lo que has trabajado. Puede ser una forma de recordar que si has llegado hasta ahí, puedes conseguir mucho más.
Muy relacionadas con la anterior se encuentran la CONSTANCIA Y el TRABAJO: Todo éxito requiere de un esfuerzo. “La virtud, como el arte, se consagra constantemente a lo que es difícil de hacer, y cuanto más dura es la tarea, más brillante es el éxito” (Platón).
Creo que son dos de los pilares más importantes para lograr cualquier cosa que te propongas. Y sobre todo, no desesperes. Muchas veces, cuando no alcanzas el resultado que pretendías te dan ganas de abandonar, pero te aseguro que finalmente, si persistes, se acaba alcanzando.
Consejo: Cumple un horario preestablecido y date un pequeño premio por cada día de esfuerzo.
Otro de los factores que incluyen en nuestros éxitos o fracasos es la capacidad de relación social y con ello la EMPATÍA. He de reconocer que yo soy una persona bastante introvertida, si bien es una de las habilidades que podemos aprender a desarrollar (menos mal, no todo está perdido).
Y la habilidad que considero como una, sino la más importante, para poder no ya sólo alcanzar el éxito sino para poder ser feliz, es la CONFIANZA EN UNO MISMO (creo que sobran las explicaciones).
Este post puede sonar un poco a tópico, de hecho ya he recibido críticas por parte de familiares ¡gracias! (nótese la ironía), si bien era una necesidad que sentía para recordarme a mí misma todo aquello que puedo lograr y que muchas veces ni me creo, un aliento para mi superación personal y para prepararme para todo lo que está por venir. 

Por cierto... para todos los que queráis conocer aspectos sobre superación personal, os recomiendo un libro bastante interesante de Stephen Covey, The Seven Habits of Highly Effective People, Los siete hábitos de las personas altamente efectivas publicado en 1989.

“Aún me quedan muchas cosas por conseguir. En mi cabeza no hay sitio para la autocomplacencia”

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