jueves, 8 de agosto de 2013

Posted by Elena Díaz On 8:00

Siempre me he considerado entre las personas que cuando van a comprarse una prenda se fijan en las frases que suelen usarse como artilugio estético en la misma, por regla general escritas en la lengua vernácula de Shakespeare, cuando no en francés, alemán e incluso con caracteres asiáticos o arábigos.

Cuando me lo permito y soy capaz de comprender lo que dice la frase, y no me convence, me pienso dos veces su compra. La verdad es que no lo hago por ningún motivo en especial, simplemente porque el eslogan no va con mis ideas o incorporan mensajes un tanto provocadores, por no decir ordinarios o incluso ofensivos.


Por lo que a este respecto blogueando me he topado con un post de Cookingideas que me ha resultado curioso e interesante, “Vigila tu ropero, algunas camisetas pueden llevarte a la cárcel” del que comparto con vosotros la infografía que incluye.

Como en esta entrada los amigos de Cookingideas hablan de casos ocurridos en otros países, me he puesto a buscar si habría alguno parecido en España y sí, en nuestro suelo patrio encontramos algún caso que otro donde este tipo de mensajes en camisetas pueden tener cierta repercusión para la persona que los porta. Es el caso de una madrileña que en 2012 fue condenada por injurias a su ex por publicar en una conocida red social unas fotos con una camiseta que rezaba: “mi exmarido es gilipollas”. Este consideró que dichas fotos le ocasionaban un daño moral por lo que acudió a interponer denuncia y la Audiencia Provincial de Madrid acabó dándole la razón al considerar que “la palabra gilipollas es incuestionable que atenta contra la dignidad del perjudicado y menoscaba su fama”.

Este caso quizás pueda considerarse extremo y este no es el momento para entrar a cuestionar si la frase fue desafortunada o no, o si la condena se puede considerar justa, pero si da pie a plantearse la reflexión sobre si la mayoría de nosotros somos conscientes de lo que puede implicar el simple mensaje que se porte en unas sencillas prendas como de las que estamos hablando, dejando para otra ocasión el problema que suscita la información que se cuelga o se comenta en las redes sociales. 

Si bien considero que en el caso de camisetas que desplieguen mensajes de tipo reivindicativo, la posible prohibición de las mismas puede suponer un límite al derecho fundamental a la libertad de expresión… Motivo más que suficiente para otra entrada futura.

En definitiva, cuando adquiramos una camiseta o simplemente nos coloquemos esa que con tanto cariño nos trajeron en cierto viaje en el extranjero hemos de tener presente el texto que incluye y el cuándo, cómo y dónde la vayamos a lucir, porque todo puede influir y mucho… a las pruebas me remito.



4 comentarios:

  1. Muy interesante! Yo también me fijo en lo que publicitan o quieren decir con las palabras o frases que ponen en las camisetas... y cabe decir que en algunas hay faltas de ortografía garrafales que me hacen tirarme para atrás a la hora de comprarla (aunque sea muy chula, me quede genial, etc). Lo de la noticia de la ex-mujer que hizo camisetas con el marido, lo había visto en las noticias... pero no se muy bien con que pretexto lo hizo, supongo que para dejarle claro lo que él era... jaja

    Besos grandes por tr3s!!

    Miss Giggles

    Con la realidad en los talones

    ResponderEliminar
  2. Yo a veces me pregunto en qué pensarán los diseñadores a la hora de confeccionar las prendas y si son conscientes de lo que los mensajes pueden conllevar, ya no solo por las faltas de ortografía como tu bien dices, sino por la segunda lectura que pueden llevar implícita. Lo de la ex mujer no sé si lo haría de forma consciente o no, lo que está claro que pensar lo pensaría jajaja

    ResponderEliminar
  3. qué fuerte!!! O_O

    me voy ya mismo a revisar todas las frases que tengo en el armario, que nunca se sabe XD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja es que casi siempre compramos porque una prenda nos gusta y ya...

      Eliminar